¿Qué es el colágeno?

El colágeno es la proteína más abundante en nuestro cuerpo, representa el 30% de las proteínas que lo componen. Está presente en la piel (al 90%), en huesos, músculos, tendones, arterias, órganos, huesos y articulaciones. Es parte del tejido de sostén de nuestro organismo, y necesario para realizar la constante renovación celular que el organismo realiza.

La pérdida de colágeno es constante, y el propio organismo va renovando sus reservas, pero a partir de los 30 años, el desgaste metabólico comienza a ser más acusado y la renovación celular más lenta conforme van pasando los años. Se dice que a partir de esta edad, cada año se pierde un 1% del colágeno de nuestro organismo.

¿Cuales son los síntomas de la pérdida de colágeno?

La función principal del colágeno es mantener la unión de las células y conservar la tonicidad de las fibras de los tejidos: mejorar la elasticidad de la piel, fortalecer las uñas flexibles las articulaciones, huesos, cartílagos, etc También para prevenir lesiones, artrosis, artritis y osteoporosis.

Sin unos niveles adecuados de colágeno, la piel está más seca, se va produciendo la caída del óvalo facial y comienza la aparición de arrugas. El cuerpo se nota más agarrotado, menos flexible y quizás comencemos a percibir pequeñas molestias articulares al hacer deporte, al permanecer mucho tiempo de pie o sentado, o forzar el cuerpo con malos hábitos posturales o sobreesfuerzos.

Del colágeno también depende la resistencia del tejido muscular y la fuerza al mismo tiempo.

En edades más avanzadas o en deportistas, la falta de colágeno se suele traducir en dolor e inflamación. ¿A qué se debe esto? A que el colágeno supone un apoyo para nuestras articulaciones, un lubricante natural que suaviza el desgaste óseo, y cuando hay carencia de él, suele presentarse el desgaste y el dolor.