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¿CONOCES LAS PROPIEDADES DE LAS SEMILLAS DE CHÍA?

¿CONOCES LAS PROPIEDADES DE LAS SEMILLAS DE CHÍA?

Las semillas poco a poco están llegando a nuestras dietas para quedarse. Y es que su poder nutritivo es superior al del resto de alimentos. Entre ellas, las semillas de chía se han popularizado en los últimos años debido a que diversos estudios han demostrado que son una de las semillas más completas, lo que le han colocado en el grupo de superalimentos.

Las semillas de chía son algo más pequeñas que las de sésamo pero más grandes que las de amapola, y más redondeadas. De color gris oscuro a negro brillante. Su sabor es neutro, y si las tomamos al natural, son crujientes, aunque si las dejamos brevemente en la boca, comenzarán a suavizar su textura.

Entre sus múltiples propiedades destacan:

- Su alto porcentaje en fibra (más del doble que las semillas de lino)

- Rica en antioxidantes, retrasa el envejecimiento celular.

- Fuente importante de omega 3 (una cucharada de postre, equivale a un lomo de salmón)

. Gran proporción de proteína vegetal.

. Rica en hierro, potasio, magnesio y calcio.

Para que nutricionalmente podamos aprovechar todas sus propiedades, es conveniente dejarlas en remojo 10-20 minutos, de esta manera, su capa externa de fibra, se disuelve y ablanda con el líquido y permite a nuestro cuerpo acceder a los nutrientes que alberga en su interior.

Efectos de las semillas de chía

Pero sus efectos van más allá, ya que está recomendada en estos casos:

PÉRDIDA DE PESO Y ANSIEDAD POR LA COMIDA.

Sus fibras captan agua hasta 10 veces su tamaño, por lo que resultan una fuente de saciedad que "engaña" al estómago llenándolo y evitando que ingiramos otros alimentos menos aconsejables. Se puede tomar de esta manera, entre comidas o antes de ellas.

ESTREÑIMIENTO Y DIARREA.

La peculiaridad de la chía está en su proporción de fibra soluble, es decir, una fibra en forma de mucílago, que espesa captando agua y se convierte en un suave gel que regulariza el tránsito, tanto si nuestro problema es el estreñimiento como la diarrea, hace que la digestión tome un ritmo correcto si lo tomamos a diario entre las comidas principales (por ejemplo, en el desayuno).

DIABETES E HIPERGLUCEMIA.

Las semillas de chía tienen la capacidad de ralentizar la disgestión de los azúcares simples y complejos, por lo que resulta muy interesante en personas diabéticas y en aquellas que en un momento puntual hayan consumido gran cantidad de estos alimentos (carbohidratos y dulces). Para conseguir este efecto, se tomaría después de la comida en cuestión o junto a ella.

COLON IRRITABLE.

La chía ha demostrado ser de gran ayuda para gastritis y colon irritable, ya que su textura actúa a modo de bálsamo suavizante de las paredes del estómago e intestino, por lo que mitiga la irritación y ayuda a restaurar los tejidos dañados.

CARDIOPROTECTORA Y ANTIINFLAMATORIA.

Su gran cantidad de omega 3 y antioxidantes resultan de gran ayuda para proteger el sistema cardiovascular, reducir los niveles de colesterol (en la digestión, capta parte de la grasa, y en sangre los ácido grasos ALA, arrastran de las paredes vasculares el colesterol LDL). Del mismo modo, el omega 3 ha demostrado ser útil en enfermedades inflamatorias articulares (como artrosis y artritis).

Cómo tomar las semillas de chía

- Si lo queremos como saciante: podemos tomarlas sin remojar, pero siempre acompañadas de líquido, por ejemplo, una cucharadita en sopa, zumo, en cremas de verduras, en yogur o espolvoreadas en ensalada.

- Si queremos aprovechar el resto de sus propiedades: para digerir al 100% la chía, debemos remojarlas: en agua, infusión, leche o bebida vegetal, caldos, zumos, yogur... la chía cambiará la textura espesándola de forma suave, de modo que podremos tomar un zumo a cucharadas. Otra opción para evitar remojarlas sería molerlas. Al triturarlas, la capa de fibra se rompe y se liberan los nutrientes directamente, por lo que se podría añadir a cualquier preparación que queramos espesar (por ejemplo, en repostería vegana, se utiliza para sustituir al huevo). Siempre es mejor molerlas en casa que comprarlas molidas, porque se pierden propiedades con el tiempo.

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