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REPELENTES DE MOSQUITOS NATURALES

REPELENTES DE MOSQUITOS NATURALES

La época estival es maravillosa para realizar actividades al aire libre tanto de día como de noche. Estamos mucho más expuestos al medio ambiente y solemos dormir con las ventanas abiertas ante el sofocante calor en los meses más intensos del verano.

La altas temperaturas y la humedad o las fuentes cercanas de agua estancada hace que proliferen los mosquitos, cuyo molesto zumbido en ocasiones nos quita el sueño, y las consecuencias de sus picaduras nos desesperan en especial, a los más pequeños de la casa.

Fórmulas naturales para repeler los mosquitos

Los repelentes tradicionales, tanto en spray, como los de uso tópico, pulseras o difusores eléctricos,... son buenas opciones de forma esporádica. El problema viene cuando los usamos a diario, ya que contienen sustancias químicas que se filtran a través de la piel y de nuestros pulmones, hasta el torrente sanguíneo. Si bien, su toxicidad vendría dada en dosis muy elevadas del producto, podemos evitar la exposición cotidiana a estas sustancias sustituyéndolas por otras de origen natural, igualmente efectivas, y con un impacto beneficioso para nuestra salud y para el medio ambiente.

Del mismo modo, las recomendaciones de repelentes de origen natural toman todavía más fuerza cuando hablamos de personas con una piel especialmente sensible o reactiva, o cuando hablamos de personas alérgicas a nivel respiratorio. También para aquellos con alergia a la picadura del mosquito tigre, que deben ser más precavidos.

¿Qué plantas ahuyentan a los mosquitos?
  • La citronela
  • El árbol del té
  • El limón
  • El eucalipto
  • La lavanda
  • El geranio
  • El clavo

Aprendiendo a combinarlas entre ellas y sabiendo a partir de qué proporciones son efectivas, podremos realizar nuestras propias recetas en la cantidad deseada para guardar en un frasco y usar a nuestro gusto.

Infusiones

Las infusiones se postulan como el remedio más económico, pero no resulta el más efectivo, ya que no serviría una infusión en la concentración habitual. Tendríamos que hacer una infusión más concentrada y renovarla cada día si la tenemos a temperatura ambiente (sobretodo en verano) o cada 3-4 días si la tenemos en nevera.

Su aplicación sería sobre la piel limpia, pulverizando con un spray o aplicado con un algodón o un paño limpio. No podría entrar en contacto con la ropa hasta ser absorbido porque al ser tan concentrado, macharía los tejidos.

Aceites esenciales

Es la opción más recomendable. Los aceites esenciales tienen una concentración elevadísima de principio activo; por este motivo se utilizan siempre diluidos usando solo unas gotas. Al encontrarse dentro de diluciones, no manchan, cunden más, resultan más económicos a largo plazo y su caducidad suele ser de 12 meses una vez abierto.

Por este motivo recomendamos hacer los preparados con aceites esenciales: por concentración, por comodidad, porque se mantiene en buen estado a temperatura ambiente y porque se puede pulverizar o aplicar sobre tejidos o piel.

Repelente de citronela

Mezcla 100 ml de aloe vera en gel, o aceite de almendras con 20 gotas de aceite esencial de citronela. mezclamos y aplicamos en las zonas que vayan a estar expuestas. Reaplicamos cada 3 horas.

Podemos sustituir la base de aloe o aceite por una leche corporal neutra, sin perfume, por ejemplo una origen natural, de bebé, o para piel sensible. Es importante que no contenga perfume ni elementos químicos que interactúen con el preparado.

Repelente de árbol de té

Mezcla 200-300ml de agua mineral con 15 ml de aceite de árbol de té. Conseguirás un bifásico que tendrás que agitar con cada uso. Puedes pulverizar este preparado en los marcos de las ventanas y puertas, en las cortinas, en cojines, etc. También sobre brazos y piernas. Es efectivo sobre el pelo ya que también evita el contagio de piojos en niños, y sobre nuestras mascotas evita pulgas, mosquitos y garrapatas.

Repelente de lavanda

El aroma de la lavanda es relajante y preferimos recomendarlo para la noche. Mezcla 200 ml de agua floral de lavanda, con 20 gotas de aceite esencial de lavanda y 10 de aceite esencial de limón. Mezcla enérgicamente antes de cada uso. Pulveriza tu pijama, las sábanas y la almohada. Puedes también pulverizar las cortinas o sobre la piel.

Conseguirás una agradable fragancia y un eficaz repelente para adultos y niños.

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